Manifiesto sobre inteligencia artificial

La inteligencia artificial lleva más de medio siglo desarrollándose sin límites a lo largo y ancho del sector profesional. Ante el avance de la IA generativa en el ámbito de las lenguas, la traducción y la comunicación, Targum se posiciona en favor de los procesos humanos, eficaces y justos.

El uso de la IA generativa resulta muy atractivo por su inmediatez, aparente eficacia y bajo o nulo coste para el usuario. Sin embargo, desde Targum queremos destacar algunas de las reflexiones acerca de por qué solo ofrecemos traducción, adaptación y comunicación resultado de la inteligencia humana. A continuación, presentamos seis puntos clave que ayudan a comprender esta elección y el valor que aporta nuestro enfoque.

Cuestiones performativas

Las traducciones automáticas o asistidas por IA solo son buenas en apariencia. Los resultados que ofrecen suelen carecer de la profundidad, el matiz y la sensibilidad que caracterizan al trabajo humano, especialmente en ámbitos especializados como la teología y la literatura cristiana. Desde Targum hemos observado distintas deficiencias en la utilización de la IA, como la nula capacidad de interpretar las  imágenes en conjunción con el texto en contenidos de vídeo, de crear transcripciones fidedignas, así como subtítulos legibles y accesibles para todas las personas. Además, a la hora de tratar vocabulario específico, suele dejar mucho que desear. Y todo esto se agrava con las combinaciones de idiomas menos habituales.

La calidad que buscamos a la hora de trabajar con el lenguaje no se encuentra en los contenidos elaborados por la IA.  Si bien esta tecnología es capaz de aprender, imitar y reproducir innumerables creaciones humanas, su alcance sigue siendo limitado cuando se trata de comprender la esencia del lenguaje como manifestación cultural y espiritual.

En Targum entendemos el lenguaje no solo como una herramienta de comunicación, sino como un arte. Por ello, creemos firmemente que el tratamiento del lenguaje requiere la intervención de personas formadas, capaces de interpretar y transmitir con fidelidad tanto el contenido como el mensaje original.

Cuestiones de privacidad y confidencialidad

Diversas voces expertas han alertado de que el acceso de la IA a datos privados implica riesgos graves: manipulación comercial o incluso extorsión. Desde este proyecto rechazamos tales prácticas. Sabemos que, en muchos casos, los datos personales utilizados por sistemas de IA son almacenados en servidores externos y reaprovechados para alimentar a los propios algoritmos, sin control ni consentimiento real de los usuarios. Targum se propone lo contrario: garantizar la privacidad y confidencialidad de quienes confían en nuestro trabajo.

En cada etapa del proceso nos comprometemos a un trato respetuoso, ético y personalizado, donde los datos del cliente permanecen bajo su control exclusivo.

Cuestiones de ética

Los textos creados por humanos merecen traducción humana. En una traducción realizada por máquinas, ¿de quién es la responsabilidad final del texto traducido? Cuando Targum asume un encargo, su equipo se responsabiliza de los contenidos. En cambio, cuando la tarea recae en los sistemas de IA, los errores y distorsiones rara vez son asumidos por las personas responsables de los sistemas: la responsabilidad recae sobre el usuario que la empleó, y no existen garantías. En Targum nos hacemos responsables de nuestras traducciones, elaboradas por nosotros mismos.

Por otro lado, el funcionamiento de los modelos de lenguaje y de las voces sintéticas se basa en el uso masivo de datos recopilados de internet, muchas veces sin autorización ni reconocimiento a sus autores. Textos, libros, artículos, canciones y grabaciones de voz son incorporados a los sistemas de entrenamiento sin consentimiento, constituyendo una forma de apropiación indebida de trabajo intelectual y creativo.

Ha quedado demostrado que los sistemas de IA generativa gratuitos se nutren de materiales privados y obras originales para entrenar sus sistemas de manera ilícita. En este sentido, Targum se posiciona de manera clara y ética. La marca no contribuirá en modo alguno a fomentar este sistema, ni usará los contenidos proporcionados para alimentar ninguna IA. Targum trabaja únicamente con contenidos originales y propios, garantizando un uso responsable, respetuoso y transparente de cada material cedido.

Cuestiones teológicas

Para esta marca, las cuestiones teológicas cobran una gran relevancia. En Targum, tratamos los contenidos cristianos con la máxima delicadeza y rigor, trabajando junto a teólogos y especialistas en la materia.

Las conexiones personales también son esenciales: escuchar, acompañar, transmitir con sensibilidad. La IA carece de esa dimensión, ya que es incapaz de profundizar en las cuestiones espirituales y teológicas de nuestro mundo, así como tampoco de traducirlas de manera accesible y comprensible para todas las personas. En Targum defendemos que la teología no puede reducirse a un cálculo mecánico. Creemos que la fe, la palabra y la reflexión espiritual exigen respeto, humanidad y compromiso, valores que ninguna máquina puede replicar.

Además, interpretar un sermón es volver a meditarlo; traducir un libro cristiano, o de cualquier índole espiritual, es reescribirlo. Por ello, lanzamos esta reflexión: ¿queremos que se encargue de su traducción, interpretación o adaptación una máquina o una persona llena del Espíritu Santo?

Uso indebido y cesión de datos

Los sermones, discursos y otros mensajes son propiedad intelectual de quien los emite. Utilizarlos en software de traducción automática sin consentimiento expreso no solo vulnera derechos de autor, sino que además puede implicar problemas éticos y legales.

Desde Targum consideramos que muchas plataformas de traducción gratuitas almacenan y reutilizan los datos proporcionados por los usuarios para entrenar sus sistemas de inteligencia artificial, lo que puede exponer información sensible a usos ajenos al control de sus autores. Por esta razón, en Targum nos comprometemos a realizar un tratamiento discreto, responsable y respetuoso de todos los datos que se nos confíen, garantizando la confidencialidad y la protección de la información en cada proyecto.

Cuestiones adaptativas

El mundo del siglo XXI es plurilingüe y está interconectado a escala global, principalmente gracias a Internet. En este contexto, los servicios de traducción e interpretación resultan imprescindibles en diversos ámbitos profesionales, como conferencias, reuniones o talleres. Los traductores e intérpretes saben cuáles son las necesidades del público. En cambio, se ha comprobado que los servicios basados en IA aún no logran ajustarse plenamente al contexto en el que se utilizan. En una conferencia, por ejemplo, la IA puede tener dificultades para captar con precisión la voz que pretende traducir, interpretar el contexto de la información transmitida o responder a las necesidades específicas de cada participante.

Targum se preocupa por las necesidades de las personas y se anticipa a ellas. Este compromiso es posible gracias al trabajo profesional de especialistas formados en el ámbito de la traducción e interpretación, y no al uso de servicios basados en inteligencia artificial.

Impacto de la IA en la traducción e interpretación

El mundo del lenguaje, de la traducción y de la interpretación ha adquirido una gran relevancia en las últimas décadas. Sin embargo, los avances tecnológicos recientes han supuesto un desafío directo al trabajo de los profesionales, ya que, si bien las herramientas derivadas han servido de apoyo, también han intentado imitar e incluso apropiarse de la labor humana.

La irrupción de la inteligencia artificial repite este mismo patrón. Desde Targum afirmamos que los profesionales del lenguaje seguirán siendo indispensables y que la IA nunca sustituirá la verdadera inteligencia: la que nace de los conocimientos, las capacidades y las ideas humanas que dan sentido a nuestra cultura y sin las cuales el mundo sería irreconocible.

Defendemos el valor del trabajo humano, rechazamos el uso de la IA en determinados ámbitos y exigimos responsabilidad, transparencia y consentimiento.

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